Veamos las aproximaciones, a lo largo de la historia, de lo que hoy conocemos con el término de semiótica. Desde las reflexiones de Platón en el Cratilo hasta la propuesta de Locke de la semiótica como una ciencia, podemos ver como se va gestando la preocupación por definir con algún tipo de precisión ese objeto que llamamos signo y la disicplina que lo estudia: la semiótica.
1. El concepto básico: el signo.
- Etimología “semiótica”: semeion=signo. Semeiotikos=interpretación/crítica/doctrina de signos.
- La definición general de signo (Extraída del Diccionario de Filosofía de N. Abagnano):
2. Breve reseña del nacimiento del signo visual y escrito.
Como puede verse a lo largo de estas imágenes siguientes, el signo ha devenido desde la percepción concreta de la realidad y su representación ilusionista hacia la abstracción codificada.

* - El bisonte. Atrapar la realidad…

* - Manos en caverna.
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* - La progresiva simplificación.

* - La escritura cuneiforme. De atrapar a evocar…
* - El desarrollo. De evocar a codificar. La palabra.
3. Las primeras reflexiones filosóficas sobre el signo. La Antigüedad.
a) El diálogo de Platón. El Cratilo.
Crátilo sostiene que los nombres son exactos por «naturaleza» (physei), por lo que algunos no corresponden a quienes los llevan, por ejemplo: el mismo de Hermógénes. Éste, por el contrario, piensa que la exactitud de éstos no es otra cosa que «pacto» y «consenso» (synthéke, homología), «convención» y «hábito» (nómos, éthos).
Sócrates, tramposamente, hace a cada uno decir reconocer la mentira de su tesis, apoyándose en la teoría del otro.
- A Hermógenes le dice que no es solo un consenso pues el que pone los nombres tuve que fijarse en la esencia de la cosa, y como ejemplo Sócrates ofrece etimologías varias.
- A Crátilo le dice que si el que pone los nombres es un “alguien” pues debe haberlos buenos y malos por lo tanto nunca podrá ponerse con exactitud un nombre natural , por lo tanto se llega a un consenso. Incluso palabras iguales significan cosas distintas en pueblos distintos.

Al final, lo que queda bien claro es la intención de Sócrates de descalificar al lenguaje como medio para acceder a la realidad, mediante el rechazo de dos teorías que pretendían, cada una, constituir a éste en el único y más idóneo método para ello.
En el caso visual y referente a la imagen su posición es igual. Se privilegia la existencia de un idea suprema y todo lo demás son sombras. Eso está recogido en el célebre mito de la caverna:
Puede leerse el pasaje completo del mito aquí: http://www.webdianoia.com/platon/textos/platon_caverna.htm
Pero para mí, lo más interesante de este mito es esto…El diseñador que “ve” las ideas e intenta plasmarlas en formas, en sombras.
Está obligado a entar y salir constantemente
…

b) Aristóteles.

Aristóteles acepta la idea pero no como independiente de los objetos. Aristóteles admite en sus obras la existencia
objetiva del mundo material. Según él, la naturaleza es el conjunto de las cosas que poseen sustrato
material y que se hallan en eterno movimiento y cambio. El mundo material ha existido siempre
y existirá eternamente; para explicarlo no hay que recurrir al imaginario reino platónico de las ideas.
El conocimiento de la verdad es, ante todo, conocimiento de los fenómenos naturales; sensaciones,
representaciones y conceptos derivan de las cosas reales.
Así Aristóteles privilegia la experiencia
y no la idea.
El esquema del signo en Aristóteles es el siguiente:

Estos debates, en especial el – natural-convencional - continuará de manos de los estoicos, los escépticos y los epicúreos – escuelas filosóficas helenísticas y romanas - para quienes el signo era ”algo que revelaba algo” Así, los estudiosos de los signos, muchos de ellos médicos, terminaron organizando los signos en dos grupos:
Sin embargo el término “semiótica” quien primero lo utiliza es Galeno.
| Galeno fue médico del emperador Marco Aurelio hacia el año 160 y fue, en la medicina, quien propuso el término semeiotiké, para designar el “arte de observar e interpretar los síntomas”. El proceso semiótico con el cual el médico observa al paciente y le hace un análisis detallado desde el cual descarta ciertas posibilidades y llega a un diagnóstico es algo que se mantiene hasta hoy día. No es posible que un doctor sepa qué es lo que nosotros tenemos sin habernos examinado en detalle y haber interpretado los síntomas que tenemos. Esos síntomas son signos que representan una cierta enfermedad. Si un médico no puede establecer con claridad el diagnóstico pues esto tiene que ver con que el signo, el síntoma, no es claro, y puede remitirnos a varios sentidos. |
La semiótica era el mecanismo conforme el médico podía revelar las enfermedades
del paciente a partir de sus síntomas y de sus signos. Así por ejemplo, este texto de Galeno nos lo revela:
4. La Edad Media.
a) Los semioticistas coinciden en darle a San Agustín la primacía en la utilización del signo más allá del mero ámbito lingüístico.

b) Guillermo de Ockham.
Dos sentidos del término signum.

Dentro de los signos linguísticos:
- el signo hablado, terminus prolatus ha sido pronunciado con la boca y está destinado a ser oído.
- el signo escrito, terminus scriptus inscrito en algún material y el cual puede ser visto.
Finalmente,
-
el signo mental o conceptual, terminus conceptus, es «una intención o pasión del alma que significa o algo de manera natural, y está destinado a ser parte de una proposición mental y a suponer por eso que significa»
La diferencia fundamental la establece Occam entre el signo lingüístico conceptual y los otros dos tipos de signo lingüístico, el escrito y el hablado, pues mientras que el primero «significa naturalmente aquello que significa», en cambio el signo escrito o hablado «no significa nada a no ser por voluntaria institución y esto tiene como consecuencia que estos dos tipos de signo puedan cambiar su significado ad placitum, lo que no ocurre en el caso del signo conceptual. «se encuentran sólo en la mente y no pueden ser proferidas al exterior», aunque sí lo sean los sonidos a ellas subordinados.
5. S. XVIII.

Locke es quien instituye la idea de la Semiótica como una ciencia. Una lógica.
Esto lo hace en su libro “Ensayo sobre el entendimiento humano”
Pueden consultar el capítulo dedicado a la semiótica como ciencia aquí: Cap.XXI
Reflexión final: La incapacidad para hacer generalizaciones y abstracciones.
BORGES, J.L. Funes el memorioso. 1 2 3
CC / PD